En este 30 de marzo conmemoramos la fundación del Partido Comunista de El Salvador y el proceso de reorganización el 27 de marzo del 2005, fechas que sintetizan la continuidad histórica de la lucha revolucionaria de la clase trabajadora salvadoreña. Esta conmemoración no solo evoca la memoria de quienes han entregado su vida por la causa del socialismo-comunismo, sino que reafirma el compromiso de las nuevas generaciones con la transformación de la sociedad.

Comprendemos que la realidad nacional está determinada por su inserción en el sistema capitalista mundial, caracterizado por relaciones de dependencia y subordinación a los imperialismos. En el actual contexto internacional, las disputas interimperialistas por los mercados y los territorios promueven conflictos geopolíticos como el impulsado contra el pueblo de Irán, o la agresión de la que fue víctima el pueblo venezolano al inicio del presente año.

Las guerras imperialistas contemporáneas han develado con claridad su verdadero carácter: están orientadas al control y aprovechamiento de los bienes naturales estratégicos y a la explotación de la fuerza de trabajo de los pueblos. Bajo distintas justificaciones, las potencias capitalistas buscan asegurar el acceso a recursos como energía, minerales y territorios clave, al mismo tiempo que imponen condiciones que profundizan la dependencia económica y la subordinación de las naciones, orientando los intereses a la pirámide imperialista.

La reciente reunión impulsada por Donald Trump con varios presidentes con tendencias autoritarias de América Latina, en el marco de la llamada “Cumbre del Escudo de las Américas”, evidencia la reconfiguración de los mecanismos de dominación imperialista en la región. El imperialismo norteamericano promueve una articulación político-militar con gobiernos afines, orientada a consolidar su influencia geopolítica, contener la presencia de otras potencias y garantizar el control sobre territorios estratégicos y bienes naturales. Este tipo de iniciativas confirma que las alianzas impulsadas por el imperialismo no responden a los intereses de los pueblos, sino a la necesidad de asegurar condiciones favorables para la acumulación en Latinoamérica.

El Salvador no es ajeno a estas contradicciones. La economía nacional continúa sustentándose en un modelo que privilegia la acumulación de capital en manos de una minoría, mientras amplios sectores de la población sobreviven en condiciones de precariedad. La dependencia de las remesas, la debilidad del aparato productivo, la privatización de servicios esenciales y la orientación de la política económica hacia intereses externos evidencian la persistencia de un modelo injusto e insostenible.

Las problemáticas más sentidas de la clase trabajadora salvadoreña reflejan esta realidad estructural. El alto costo de la vida golpea diariamente a las familias, mientras los salarios permanecen insuficientes frente a las necesidades básicas. La precarización laboral, los despidos masivos en el sector público, la gentrificación de territorios, mega proyectos de construcción, el crecimiento del trabajo informal y la falta de seguridad social limitan las condiciones de vida digna. El desempleo y el subempleo continúan empujando a miles de salvadoreños a la migración forzada, fenómeno que desintegra comunidades y familias.

Asimismo, se observa un debilitamiento de los derechos laborales y sindicales, acompañado de una creciente concentración del poder económico y político. A esto se suman problemáticas como el acceso desigual a la salud, la educación y la vivienda, así como la persistencia de brechas sociales que afectan particularmente a la juventud, las mujeres trabajadoras y los sectores rurales.

Frente a este panorama, reafirmamos la vigencia del materialismo histórico y dialéctico como herramienta científica para el análisis de la realidad y la transformación revolucionaria de la sociedad. La experiencia histórica demuestra que la clase trabajadora, organizada y consciente de su papel histórico, es la única capaz de poner fin a las relaciones de explotación y construir una sociedad basada en la justicia social y popular.

En este sentido, sostenemos que es indispensable avanzar en la organización popular, fortalecer la conciencia de clase y articular las luchas de los distintos sectores oprimidos. Solo mediante la unidad de la clase trabajadora, el campesinado, la juventud y demás sectores populares será posible enfrentar las estructuras de dominación y abrir paso a un nuevo modelo de sociedad.

Ante esta realidad, planteamos las siguientes exigencias inmediatas:

  • Incremento sustancial del salario mínimo, ajustado al costo real de la vida y a las necesidades de la clase trabajadora.
  • Garantía plena de los derechos laborales y sindicales, incluyendo la libertad de organización y la negociación colectiva.
  • La estabilidad laboral a la población trabajadora. El cese de despidos masivos, acompañado de un proceso de reinstalo de la población trabajadora despedida de diferentes instituciones públicas desde el 2019.
  • Implementación de políticas públicas orientadas a la generación de empleo digno, estable y con protección social.
  • Acceso universal, gratuito y de calidad a los servicios de salud, educación y vivienda. Además de evitar la privatización de esos servicios.
  • Alto a la profundización del régimen autoritario. Democratización real de la vida política, económica y social del país, garantizando la participación efectiva del pueblo.
  • Cese con los procesos de gentrificación que promueven desplazamiento de la población de los territorios y de la población que trabaja por cuenta propia.
  • El cese de megaproyectos de construcción que desplazan forzosamente a comunidades de sus territorios.
  • El cese a la criminalización y persecución de personas dirigentes comunistas, sindicales, defensoras de derechos humanos, defensoras ambientales, periodistas y comunitarias.

En esta fecha histórica, hacemos un llamado a la clase trabajadora salvadoreña, a la juventud, a las mujeres, al campesinado y a todos los sectores populares a retomar las banderas de lucha, a organizarse y a construir un proyecto revolucionario que responda a las necesidades del pueblo.

La refundación del PCS en el 2005 rectifica el análisis erróneo del IX Congreso, que llevo a una ala oportunista a diluirse en un frente amplio y policlasista. Aquella decisión dejó a la clase trabajadora a merced de la barbarie capitalista; por ello, nuestra reconstrucción rescata la herramienta de vanguardia de la clase y pueblo trabajador, como la continuidad del verdadero legado revolucionario y la firme convicción de que un futuro socialista es posible y necesario.

¡Por la unidad, organización y lucha de la clase trabajadora!

 

San Salvador, 30 de marzo del 2026

Desde Cochabamba a El Salvador: la Ley General de Recursos Hídricos es un negocio de pocos

“La naturaleza es la fuente de los valores de uso (¡que son los que verdaderamente integran la riqueza material), ni más ni menos que el trabajo, que no es más que la manifestación de una fuerza natural, de la fuerza de trabajo del hombre” (Carlos Marx, Critica al Programa de Gotha). 


La burguesía no solo se apropia de la fuerza de trabajo de las personas, también se apropia del valor y la riqueza generada de los bienes naturales, utilizando siempre a las leyes como instrumento de dominación contra la población trabajadora.

En octubre del año 1999, en Bolivia fue aprobada la Ley N°. 2029, denominada Ley de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario. Dicha ley tenía un enfoque privatizador, lo que llevó posteriormente a un estallido social en ese país, sobre todo en Cochabamba. El primer trimestre del 2000 constituyó una gesta de diferentes manifestaciones en contra de la concesión del servicio de abastecimiento de agua municipal; las concesiones estaban respaldadas desde la Ley No. 2029, una clara privatización del Agua (1).

Lo anterior trae como experiencia que no toda ley que regula el agua lo hace en beneficio de las mayorías, las leyes son la voluntad de la clase dominante del momento y existen sectores de la burguesía beneficiados.

El 22 de diciembre del 2021 la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó Ley General de Recursos Hídricos, la cual permitirá las concesiones y asocios públicos privados sobre el agua y saneamiento. A pesar de que la Ley posea una narrativa progresista, las disposiciones determinantes fueron diseñadas para beneficiar a sectores económicamente poderosos.

De igual forma privilegia a la burguesía con plazos amplios de autorización (15 años prorrogables) para la explotación de los mantos acuíferos sin estudios técnicos ambientales que determinen la disponibilidad de agua en dichos mantos acuíferos.

Históricamente frente a la incapacidad del Estado burgués de suministrar agua a la población, las comunidades se han organizado para satisfacer dicha necesidad, es así como surgieron los sistemas comunitarios de agua. A pesar de que dichos sistemas suministrar agua a un aproximado de 1 millón y medio de personas Ley General de Recursos Hídricos impone cánones a los mismos. Dichos cánones vendrán a generar un encarecimiento de los costos de producción del servicio dado por los sistemas comunitarios y a la postre un incremento en la tarifa por el suministro del agua, ello impactara gravemente en la población trabajadora.

Esas debilidades y otras son un claro ejemplo de que los intereses reflejados en la Ley General de Recursos Hídricos no son los del pueblo trabajador. Dicha Ley tiene una clara orientación mercantilista del agua, de la cual pretenden hacer un negocio de la burguesía.

En tal sentido la ley solo legitima y profundiza la injusta distribución actual del agua en el país. Que no te engañen. Si era necesaria una Ley, pero no cualquier Ley. Ya se ha tenido la experiencia de Cochabamba en Bolivia. Solamente la organización y la movilización del pueblo 3 genera las victorias.

No hay que olvidar que el capitalismo mercantiliza todo, tantos los bienes naturales y a las personas. Para acabar con ello de raíz es necesaria a la postre su abolición. Los gobiernos solo han sido administradores de dicho sistema y no se am planteado la tarea mencionada.

 


(1) Manuel de la Fuente. “La “Guerra” por el Agua en Cochabamba. Crónica de una dolorosa victoria”. Abril 2000. Tomado de: https:// web.archive.org/web/20101214051750/http://www.umss.edu.bo/ Academia/Centros/Ceplag/AguaMDLF.PDF#

La Verdad, órgano de divulgación del PCS, N° 46, Marzo 2020

El PCS, ante los acontecimientos y medidas tomadas por el Gobierno en el marco del COVID-19



El Partido Comunista de El Salvador, ante los recientes acontecimientos y medidas tomadas por el Gobierno de El Salvador en el marco de la pandemia del COVID-19, EXPRESA:

En apariencia el gobierno de El Salvador ha emitido medidas para proteger a la población; no obstante, las medidas emitidas solo buscan salvaguardar el modelo económico y el modo de producción capitalista. La crisis ha develado aún más las asimetrías generadas por el capitalismo al identificar muchas comunidades sin agua potable y vivienda digna para hacer frente a la pandemia, y personas que deben incumplir la “cuarentena domiciliar” en búsqueda del sustento diario.

Si bien es cierto muchas de las medidas han sido aplaudidas por la comunidad internacional, así como por buena parte de la población; actualmente no se han emitido medidas contundentes en beneficio de la clase trabajadora y el pueblo trabajador. Más bien las acciones vienen a perpetuar el sistema capitalista, protegiendo a la burguesía, así como cargando el peso de la crisis en los hombros de la clase trabajadora. Es por ello que DENUNCIAMOS:

1º Que el Gobierno ofrezca jugosos créditos a los grandes empresarios de este país, ya que esto significa que la clase trabajadora tendrá que pagar con sus tributos la multimillonaria deuda que el Estado tendrá que adquirir para este efecto. Mientras la mayoría de la población únicamente se le está ofreciendo un miserable subsidio de $300 que será insuficiente para cubrir las necesidades de las familias más numerosas y que a la postre se pagará con los impuestos de la clase trabajadora en el marco de una estructura tributaria injusta y regresiva.

2º Que dichos fondos provendrán de un empréstito multimillonario que será adquirido a través del FMI, contribuyendo así a la espiral de endeudamiento que ha caracterizado el actuar de este y anteriores Gobiernos. Por ello denunciamos la aprobación de la ley de amnistía fiscal que fue promovida por el Órgano Ejecutivo en los pasados meses, pues creemos que la deuda en evasión y elusión fiscal que fue perdonada a la burguesía, podría ser utilizada para mejorar el sistema de salud, así como brindarles a las familias más desprotegidas un subsidio que realmente les permita poder abastecerse de alimentos y servicios básicos.

3º Que a pesar de la aparente preocupación del Gobierno por el esparcimiento del virus, no es ningún secreto que el presupuesto para la cartera de Salud no fue incrementado en los pasados meses, y por el contrario, seguridad cuenta con casi un 30% del presupuesto anual. Asimismo, también agradecemos la solidaridad expresada por el pueblo Cubano, al ofrecer el envío de Interferón para combatir la enfermedad en los posibles infectados, y a su vez denunciamos el silencio del presidente Nayib Bukele al respecto.

4º También denunciamos que la burguesía sigue atropellando los derechos de la clase trabajadora de diversas formas. Muchas empresas siguen obligando a sus trabajadores a presentarse a laborar en las instalaciones, aun cuando estas se encuentran fuera de las excepciones expresadas en los Decretos emitidos. Así como otras empresas siguen especulando y acaparando mercadería aprovechándose de la actual situación, inclusive irrespetando el control de precios emitido por el Gobierno.

5º Que si bien es cierto es necesario prevenir la propagación del virus, creemos que la militarización de la sociedad no es la forma de hacerlo. Dicho decreto ejecutivo, no contempla los mecanismos mediante los cuales la población puede salir en busca de alimentos, pues no existe un formulario oficial con el cual se pueda comprobar ser el delegado por familia que el Gobierno requiere, y esto mismo podría conllevar a detenciones arbitrarias, abusos militares y policiales. Ciertamente hemos comprobado una actitud de las autoridades más enfocada en las capturas, que en la misma prevención y protección ante el virus.

6° Repudiamos que la Asamblea Legislativa (ARENA, FMLN, PCN, PDC y el diputado no partidario) emita decretos orientados a evitar que la burguesía pague los salarios de la clase trabajadora y que dicha carga se la traslade a instituciones que atiende la problemática de salud. De igual forma, repudiamos el cinismo de Nayib Bukele por reducir el presupuesto de la cartera de salud para el periodo fiscal 2020.

Creemos que es necesario seguir estudiando y denunciando todas las medidas y consecuencias que han de emanar de los recientes acontecimientos, pues las anteriormente enunciadas solo son algunas medidas nefastas tomadas por el gobierno burgués de Nayib Bukele. Es por ello que EXIGIMOS:

1º Se reoriente el Presupuesto General de la Nación, y se refuerce el presupuesto destinado a Salud, ANDA, Agricultura, Medio Ambiente y Educación.

2º Que se obligue a las grandes empresas a pagar lo adeudado en evasión y elusión fiscal para financiar los subsidios prometidos a la población. Además, que la crisis sea soportada por la burguesía y no por la clase trabajadora. Como medida paliativa se debe crear el impuesto al patrimonio, se debe aumentar la renta a la ganancia del gran capital, se debe eliminar las leyes que otorgan privilegios tributarios al gran capital y se imponga el IVA diferenciado, excluyendo los productos de la canasta básica y medicamentos.

3º Que se cierren y confisquen las empresas que siguen violentando a los trabajadores y trabajadoras en sus diversas manifestaciones, para luego ser estas gestionadas por la clase trabajadora a través de comités de fábrica.

4º La Nacionalización de la banca y la creación de un plan quinquenal que permita la reactivación del agro, así como la industrialización del país orientando la producción de bienes y servicios para satisfacer las necesidades del pueblo trabajador.

5º Que la política de control de precios no sea únicamente temporal, y que pueda ser ampliada a todos los productos de la canasta básica, so pena de expropiación de los medios de producción de aquellas empresas que incumplan los precios establecidos.

6º Que se obligue a las empresas a seguir pagando los salarios de los obreros parados, y que dichos salarios provengan directamente de las rentas de los capitalistas.

7º Que cesen las detenciones arbitrarias y se establezcan mecanismos claros, en vista de que hay más detenciones que casos positivos de COVID 19.

Creemos que dichas medidas ayudarán a los trabajadores y trabajadoras, campesinos, trabajadores por cuenta propia y el resto de capas populares a sobrellevar la crisis, pero estamos claros que en el marco del capitalismo estos únicamente serán paliativos, pues la única y verdadera solución es la abolición del capitalismo y la instalación del socialismo.

¡Hoy que las crisis la paguen los ricos!

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Una anécdota de quien fuera joven comunista en el Congreso de Refundación (15-17/12/2006)

En el marco del 87 aniversario del Partido Comunista de El Salvador que se celebrará  el 2 de abril, En el teatro de Cámara Roque Dalton, sólo viene a mi memoria el histórico congreso de refundación realizado del 15 al 17 de diciembre del 2006 en el municipio de Nejapa.
Meses antes del congreso, en el 2005, se corrió el rumor de la refundación del Partido Comunista de El Salvador. Los pasillos de la Universidad de El Salvador no eran la excepción, en ese momento era un estudiante vinculado a las luchas gremiales, dentro de una organización que se definía como marxista leninista, en aquel momento.
Junto a un grupo de compañeros fuimos invitados a formar parte del PCS, dándonos la calidad de “candidatos”; en ese momento, solo tenía 21 años  y ya sentía sobre mis hombros el reto histórico de agarrar la vida en serio y ser congruente con mi cosmovisión del mundo.
Una semana antes del Congreso de Refundación se nos comunicó el lugar, día y hora, donde se nos pasaría a traer, “el jueves a las cinco de la tarde en empunto pasaremos por la gasolinera puma que está enfrente de la salida de economía de la UES”, se nos dijo; eso formaba parte del informe de reunión de célula.
Lo anterior así sucedió. Caída la noche llegamos al lugar donde se desarrollaría el congreso, comencé a identificar algunos rostros ya conocidos y otros camaradas con los que ya habíamos tenido algún nivel de contacto en las luchas gremiales y sociales; en el lugar, se nos designó donde dormiríamos y el lugar para poder cenar, no falto alguien que llegara a saludar y a expresar su afecto con los jóvenes que recién ingresaban al lugar, las muestras de camaradería se hacían progresivamente más frecuentes en la medida que pasaba el tiempo. 
Al día siguiente, logré conocer la composición del congreso que procedió a instalarse como tal. Existía una leve diferencia numérica en cuanto a género se refiere; pero me sorprendió más algunas características etarias de los que integraban el congreso, había poca presencia de camaradas que rondaran entre los 40 y 60 años de edad. Pienso que eso fue el resultado de la inactividad del Partido por muchos años.  En su amplia mayoría eran jóvenes y un grupo de antiguos miembros del Partido que identificaban la necesidad histórica de la refundación. 
En ese grupo de compañeros históricos del PC logré conocer de forma directa a Blas Escamilla y al compañero “Chepito”, quienes ya fallecieron; este último,  fue sindicalista panificador que tuvo una importante participación en el congreso, sobre todo, en la reivindicación de la figura del Comandante Marcial, descalificando las posturas de aquellos que se han encargado de desprestigiar su nombre. En general, este grupo de camaradas históricos profundizaba el compromiso de aquellos asistentes. Respecto a ese y otros puntos, identifiqué una forma peculiar en el abordaje, la objetividad se encontraba presente y aquellas posturas subjetivas casi eran inexistentes. 
Uno de los camaradas más notables era Juan Antonio o como le dicen cariñosamente “el viejo Juan”,  a quien se le otorgó el honor de integrar al Comité Central y éste a su vez lo designó miembro de la Comisión Política y Secretario General. En ese momento pensé: ese camarada es uno de los depositarios de la herencia histórica, que asume el reto de fortalecer el sujeto político de la revolución, ese camarada de complexión pequeña, con un ceño histórico, de apariencia modesta y casi vietnamita.   
A parte de la discusión profunda sobre el programa del PCS, el congreso me permitió hacer algunas conclusiones y valoraciones personales que fueron redefiniéndose de manera colectiva en el seno del partido, a saber: 1) La decisión del noveno congreso (disolver el Partido) no correspondía en esencia a una interpretación histórica y dialéctica de la realidad salvadoreña; 2) atendió a un pragmatismo político coyuntural para eliminar las “diferencias políticas en las organizaciones que integraban el FMLN”; 3) la decisión del noveno congreso inobservó los más elementales principios revolucionarios y comunistas, negando la existencia de un Partido que responda a los intereses de clase y pueblo trabajador; 4) la organización revolucionaria de la clase y el pueblo trabajador no está sujeta a decretos; más bien, la existencia del Partido responde a una realidad histórica y a la interpretación de la misma.
La refundación se constituye sobre la necesidad histórica de  un partido que responda a los intereses de la clase trabajadora, en eso vamos avanzando, vamos bien y con todo.

EN EL CAPITALISMO NUNCA EXISTIRÁ UN SALARIO JUSTO


El salario debe de ser el valor de cambio dado al trabajador por la fuerza de trabajo socialmente necesaria empleada en la actividad que realiza. En el capitalismo, el valor generado con la fuerza de trabajo tiene dos destinos directos, uno es restituido en forma de salario al trabajador o trabajadora y el otro es acumulado por el burgués, a pesar de que no ha participado en el proceso de producción, mediante el concepto naturalizado de “ganancia”. Esta sustracción del valor generado por el trabajador por medio de la plusvalía se convierte en uno de los “robos” institucionalizados y legalizados en el capitalismo. 

Para la existencia de un salario justo se debe plantear la eliminación de la acumulación de la riqueza generada por el trabajo no remunerado y producido por el trabajador o trabajadora, la que es acumulada por el dueño de los medios de producción; lo anterior, significaría democratizar los medios de producción y no solamente la riqueza producida. 

El 2016 inició con la discusión del aumento al salario mínimo en el seno del Consejo Nacional del Salario Mínimo –CNSM-, de manera peculiar, en esta oportunidad dicho ente tripartito, abrió el espacio para que distintas organizaciones pudieran realizar propuestas de aumento al salario mínimo, recibiendo un total de 12, en donde la ANEP hacia la menor propuesta de un aumento de 11 centavos diarios; por su parte, sindicatos, federaciones y confederaciones llegaron a proponer un salario mínimo de hasta $ 550 mensuales. A simple vista se identifican posiciones diametralmente opuestas, lo que demostró los intereses de las clases principales existentes en el país; por un lado, la burguesía representada por la ANEP ante el CNSM buscaba mantener los niveles de ganancia, producto de la explotación de los trabajadores y trabajadoras, y las organizaciones sindicales que presentaron sus propuestas pretendían exigir el producto generado de su trabajo, para la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales. 

Las contradicciones antagónicas de las principales clases (trabajadora y burguesía) del país continuaron manifestándose en el seno del CNSM, eso llevó en un primer momento a aprobar un ajuste salarial bajo la venia de la burguesía y la complicidad de los “trabajadores” que integraban el ente tripartito, el aumento no fue aprobado por el gobiernos; posteriormente se realizaron elecciones del sector trabajador y empresarial representado en el CNSM, elecciones legitimas que rompen con la correlación de fuerzas en favor de la burguesía y permitieron realizar un ajuste diferente a las tablas del salario mínimo.



Sector
Salario mínimo a diciembre 2016
Salario mínimo con el aumento
Canasta básica ampliada urbana, promedio de enero a 16 de diciembre 2016


Diferencia respecto a la canasta básica ampliada
Comercio y servicios
$251.70

$300.00
$ 400.94
$ 100.94
Industria
$246.60
$300.00
$ 400.94
$ 100.94
Maquila textil y confección 
$210.90
$295.00
$ 400.94
$ 105.94
Industria agrícola
$171.00
$224.00
$ 285.68
$ 61.68


La Canasta Básica Ampliada[1], ha sido una de las formas utilizadas para tratar de determinar el costo de la vida en el país; no obstante, la composición de la canasta básica alimentaria en El Salvador sufre de falencias: 1) hace una distinción equivocada sobre el costo de la vida en la zona rural y urbana, utilizando criterios medievales en los procesos productivos y elementos que orbitan en los mismos; 2) La unidad de medida para determinar el valor de la canasta básica (valor determinado por calorías) es diferente a la unidad de medida con las que se adquieren los productos de la canasta básica en el mercado (valor determinado por libras o kilos); En ese sentido, cuando el trabajador o trabajadora comparan un producto determinado en el mercado no la adquiere a partir de la cantidad de calorías que poseen; más bien, lo adquieren a partir de una unidad de medida del peso, ya sea libras o kilos; 3) la canasta básica no están considerados todos los alimentos necesarios; además, no se incluyen y por ende no se cuantifican bienes o servicios para que una persona se desarrolle de forma plena. Si se retomaran los elementos considerados con antelación, el valor de la canasta básica se aumentaría de forma considerable y se aproximaría a objetivar de mejor manera el costo de la vida.

A pesar de lo anterior, si tomamos como parámetro el costo de la Canasta Básica Ampliada para determinar el costo de la vida, es evidente que el aumento al salario mínimo es insuficiente para satisfacer las necesidades materiales y espirituales de los trabajadores y trabajadoras (ver cuadro).

La burguesía salvadoreña y su principal gremial empresarial (ANEP) se han opuesto al aumento definido en el CNSM, lo que evidencia la voracidad de dicha clase social. En ese sentido, han iniciado acciones legales para revertir el aumento al salario y desintegrar la composición actual del CNSM en donde la burguesía no tiene correlación. 

¿Por qué la ANEP quiere revertir el aumento al salario mínimo? Resulta fácil determinar la voracidad y lo anacrónico de la burguesía salvadoreña, incluso desde los mismos planteamientos del liberalismo económico, ya que les resulta más fácil acumular capital a partir de la pobreza de la clase trabajadora. 

¿Por qué la ANEP quiere desintegrar la actual composición del CNSM? La burguesía pierde correlación en la actual composición del CNSM, lo que no les permite manipular dicha institución de forma directa o fácil. Muestra de ello, es que el decreto ejecutivo que determina el aumento tiene vigencia de un año, lo que obliga al consejo a realizar un ajuste, discusión o estudio al salario mínimo al finalizar dicho periodo. Cuando la burguesía tenía una correlación favorable en el seno de dicha entidad, los aumentos paupérrimos se realizaban de manera escalonada y cada 3 años ya que así lo exigía la normativa salvadoreña y no por la voluntad de la ANEP.

Por lo anterior, las tareas en esta coyuntura la clase trabajadora y las fuerzas progresistas deben orientarse a defender el aumento actual al salario mínimo y exigir que se hagan nuevos aumentos al mismo; y defender la actual composición del CNSM en donde la burguesía no tiene dominio directo.

 





[1] La Canasta Básica Ampliada es la suma de dos Canastas Básicas Alimentarias

PGT y PCS






El Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) y el Partido Comunista de El Salvador (PCS) con el motivo de inicio de un nuevo año de luchas de nuestros respectivos pueblos, frente a todas las formas de explotación y opresión capitalista.
Enviamos un revolucionario saludo a toda la militancia, colaboradores y simpatizantes, y los exhortamos a redoblar nuestros esfuerzos por la unidad de los comunistas y revolucionarios centroamericanos.
Los comunistas de Guatemala y El Salvador organizados en nuestros partidos, reiteramos la decisión de fortalecer relaciones políticas en el marco de la conmemoración del centenario de la primera revolución socialista triunfante en el mundo, la revolución bolchevique de 1917 en Rusia.
Ahuachapán, 15 de enero de 2017

PCS 86 años de contribuir en las luchas populares




El PCS, 86 AÑOS PRESENTE EN LAS LUCHAS POPULARES
El Partido Comunista de El Salvador, fundado el 30 de marzo de 1930, en el marco de su 86 aniversario, a la clase trabajadora, al pueblo salvadoreño y a los pueblos del mundo, MANIFIESTA:
Que la sociedad salvadoreña se divide en distintas clases sociales cuyas características se definen principalmente en el ámbito económico y con influencia en aspectos históricos, sociales, políticos y culturales, entre otros; esto nos permite identificar a la clase trabajadora, campesina, obreros, empleados públicos, trabajadores por cuenta propia y pequeños comerciantes quienes con lo que producen o con sus salarios no alcanzan a superar las condiciones precarias de su familia; a ellos debemos agregar los estudiantes, capas medias e intelectuales orgánicos con conciencia proletarizada que se aglutinan en el pueblo trabajador, y cuyos intereses son antagónicos respecto a la oligarquía y los distintos tipos de burguesía criolla y transnacional.
La formación económico social salvadoreña es predominantemente capitalista sometida a un brutal modelo neoliberal impulsado por el imperialismo norteamericano que genera condiciones de pobreza extrema en el pueblo trabajador. El capitalismo, para favorecer su acumulación, cada día que pasa empobrece más a las clases populares, desvalorizando su fuerza de trabajo ahogando las condiciones materiales y espirituales necesarias para su desarrollo.
La necesidad histórica de transformación del modo de producción capitalista a uno socialista, como producto de la superación de las contradicciones entre el pueblo trabajador y la burguesía, requiere la construcción y fortalecimiento de un partido revolucionario que garantice dicho cambio. El Salvador ha sido escenario de la participación comunista en diversos acontecimientos históricos en estos 86 años, y la realidad actual sigue demandando de la organización comunista.
La crisis del progresismo y la no trascendencia de estos a favor de profundizar las transformaciones sociales, políticas, jurídicas, culturales y económicas, ha demostrado la necesidad de la organización comunista, que junto a otras expresiones de izquierdas revolucionarias profundicen las transformaciones en el país.
En este marco, la unidad de todas las fuerzas revolucionarias es fundamental para que en un primer momento generen fisuras y luego terminen rompiendo el esquema de hegemonía cultural capitalista dominante que permite conservar en status quo, mediante la anomia de las personas.
La revolución salvadoreña se abrirá paso cuando el pueblo trabajador organizado se despoje de toda interpretación de la realidad basada en la subjetividad burguesa. La revolución la hacen hombres y mujeres con teoría y práctica revolucionaria.
Súmate a las filas del Partido Comunista de El Salvador, contribuyamos todos y todas a la construcción de una sociedad diferente, en donde los bienes y servicios producidos sean colectivos, y el arte y la cultura estén al servicio de la humanidad.


¡¡¡Que viva la reunificación de la izquierda revolucionaria!!!
¡¡¡Que viva el internacionalismo proletario!!!
¡¡¡Que viva el Partido Comunista de El Salvador!!!


San Salvador, 3 de abril de 2016

Saludo al 86° aniversario de la fundación del Partido Comunista de El Salvador


Estimados camaradas del Partido Comunista de El Salvador (PCS):
En nombre del Comité Central del Partido Comunista de México (PCM) reciban un fraternal saludo en ocasión del 86° aniversario de la fundación de su Partido, el cual, surgido del seno de la clase obrera el 30 de marzo de 1930, apoyado y fortalecido por el pujante movimiento comunista internacional, dio desde sus comienzos firmes batallas en contra de la explotación capitalista.
Con la fundación del PCS se encuentran ligadas figuras de grandes revolucionarios como Farabundo Martí, Feliciano Ama, Alfonso Luna, Mario Zapata, Alberto Gualán y Francisco Sánchez, a los cuales se suma el camarada Jorge Fernández Anaya, miembro de la Federación de Jóvenes Comunistas del PCM, que, practicando el internacionalismo proletario, fortaleció la ligazón entre nuestros Partidos. Hoy día, dicho internacionalismo, así como la solidaridad entre nuestros pueblos, se encuentran todavía vigentes, y es interés de nuestro Partido fortalecerlos.
Saludamos también sus recientes esfuerzos para fortalecer el PCS incorporando en sus filas, además de jóvenes cuadros, a comunista de valiosa experiencia en la lucha anticapitalista que, guiados por el marxismo-leninismo, reconocen que su lugar se encuentra en la poderosa maquinaria de la clase obrera en su lucha por el poder: el Partido Comunista.
Sabemos, camaradas, lo difícil que fue enarbolar la bandera del comunismo a contraviento, durante la larga y penosa noche de la contrarrevolución, cuando se proclamaba por todos lados el fin de las ideologías y de la historia, cuando los Partidos Comunistas eran declarados obsoletos, cuando muchos de ellos, incluso, abandonaron el marxismo-leninismo y el objetivo histórico de la clase obrera: la revolución socialista.
Hoy, cuando la crisis del capitalismo agrava la situación general de la clase obrera y las contradicciones interimperialistas, amenazando a la humanidad con el desastre de la guerra, es tarea de los Partidos Comunistas hacer que los explotados vuelvan a encontrar en nosotros su herramienta fundamental para terminar con sus penas, para conseguir su liberación y lograr la toma del poder. Los Partidos Comunistas, camaradas, son la vanguardia insustituible de la revolución socialista, éstos no pueden ser liquidados ni diluir su política revolucionaria sin que la clase obrera lo recienta en su organización y en su nivel de conciencia.
Camaradas, nos regocija que a 86 años de la fundación del PCS, continúen con la ardua tarea de la organización de la clase obrera y el fortalecimiento de su Partido, colocándose a la altura de las exigencias que el actual estado de la lucha de clases nos plantea a todos los comunistas, preparándose para responder a los virajes que la historia nos pueda dictar.


¡Viva la lucha de la clase obrera de El Salvador!
¡Viva el Partido Comunista de El Salvador!
¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Proletarios de todos los países uníos!

Fraternalmente,

Comité Central del Partido Comunista de México.

AL PUEBLO SALVADOREÑO EN GENERAL SOBRE LAS REFORMAS AL SISTEMA DE PENSIONES DE NUESTRA CLASE TRABAJADORA

 
AL PUEBLO SALVADOREÑO EN GENERAL
SOBRE LAS REFORMAS AL SISTEMA DE PENSIONES DE NUESTRA CLASE TRABAJADORA

Frente a la inaplazable reforma al sistema previsional en El Salvador y a la desproporcional propaganda de las burguesías que tratan de confundir al pueblo, DENUNCIAMOS:
  1. Que en 1996 el partido ARENA en el gobierno privatizó las pensiones de los y las trabajadores, entregándoles la administración a corporaciones multinacionales llamadas AFP´s, lo cual respondía a una política neoliberal impulsada por el imperialismo capitalista inspirada desde el Consenso de Washington y los programas de ajuste estructural impuestos por la oligarquía salvadoreña transnacional izada con la finalidad de incrementar sus ganancias a costa del trabajo de los salvadoreños y salvadoreñas.
  2. Con la privatización de las pensiones, los gastos de funcionamiento que tenía el Estado se transformaron en la ganancia de las AFP´s en concepto de una supuesta “comisión” que a la fecha asciende a más de 500 millones de dólares, lo que aumenta la acumulación de capital en la burguesía financiera y además se configura un esquema de doble explotación al pueblo trabajador (El burgués que explota directamente al trabajador y el burgués que acumula capital por administrarle los fondos en el sistema previsional privado). Lo anterior descubre el verdadero interés de la ANEP y ASAFONDOS en mantener un sistema privado de pensiones y desenmascara su propaganda cínica en el tema, que solo beneficia a las empresas aseguradoras y a las AFP´s. Lo más descarado del sistema privado es que la ganancia de las aseguradoras y AFP´s está garantizada por medio de la denominada “comisión” y no por el sometimiento a un riesgo de inversión, lo que contradice incluso preceptos de apologistas neoliberales.
  3. Con la creación de un sistema de capitalización individual se profundizó un esquema individualista en el cual solamente se ven beneficiados aquellos cotizantes títeres de la burguesía, como gerentes, representantes patronales o funcionarios públicos de primer nivel que poseen jugosos salarios, que le permiten incrementar de manera individual sus pensiones; pero no aquellos trabajadores a quienes se les paga un salario indigno.

POR LO TANTO, MANIFESTAMOS:
  1. Que condenamos la propaganda burguesa que sitúa a la ANEP y a ARENA como defensores de los y las trabajadoras; ya que en esencia están luchando por mantener el control absoluto de los fondos de pensiones y garantizar la jugosa comisión que extraen de las cotizaciones de los y las trabajadoras.
  2. A partir de experiencias de países latinoamericanos consideramos que un sistema mixto sólo dilatará la crisis previsional en aras de mantener el estatus quo que responde a una lógica capitalista y neoliberal cuyo fundamento se basa en la explotación y exclusión de la fuerza laboral de la clase trabajadora.
  3. Exigimos que el FMLN y el Gobierno impulsen una reforma integral del sistema previsional encaminada a crear un sistema completamente público con un régimen financiero de capitalización colectiva basado en principios de solidaridad y universalidad que dimensiona un aspecto cultural solidario y permita a la clase trabajadora ser sujetos protagónicos y contralores en la administración de las pensiones.
  4. Hacemos un llamado a la clase trabajadora a exigir y luchar por la nacionalización del sistema de pensiones como única garantía en el contexto actual de los intereses de clase en esta materia.
“Trabajadores y trabajadoras unidos por un nuevo país”
Partido Comunista de El Salvador (PCS) y Movimiento Nuevo País (MNP)
San Salvador, 29 de febrero del 2016

Declaratoria del IV Encuentro de Partidos Comunistas de Centroamérica



Declaratoria del IV Encuentro de Partidos Comunistas de Centroamérica*
Reunidos en Ciudad Guatemala los partidos comunistas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, y Honduras en su IV Encuentro, hemos conocido:
1. La expansión del imperialismo que mediante sus estrategias de acumulación insaciable provoca que en nuestros países se profundicen las condiciones de miseria, explotación y opresión de los pueblos.
2. Las luchas de los pueblos por liberarse de los efectos del capitalismo en todas sus expresiones, entre ellas el neoliberalismo.
3. Los anhelos de justicia de las y los luchadores por las transformaciones sociales, trabajadores y trabajadoras del campo y las ciudades, obreros y obreras, indígenas, estudiantes, hombres y mujeres que sufren la explotación del capitalismo mundial en alianza con la burguesía que controla nuestros países.
4. La criminalización de las luchas populares, de la protesta social y de la juventud.
Interpretando todos los anhelos de nuestros partidos comunistas hemos decidido:
1. Continuar fortaleciendo la unidad de las y los revolucionarios de la región, Latinoamérica y el planeta en general.
2. Reafirmar nuestra lucha contra el capitalismo, la opresión patriarcal, la destrucción de la naturaleza por las grandes corporaciones, el racismo, la xenofobia y la guerra imperialista como problemas fundamentales de la humanidad.
3. Apoyar decididamente y ser parte de las luchas de los pueblos por la vida, la defensa de los territorios y su derecho a la libre determinación.
4. Reafirmar nuestra posición de lucha y de unidad en contra de la injerencia e intervención imperialista en la región.
5. Avanzar hacia la construcción del socialismo como fase anterior a una sociedad comunista, única alternativa capaz de destruir el capitalismo empobrecedor, excluyente y depredador.
Saludamos:
1. La IV reunión del Consejo Económico para Latinoamérica y el Caribe (CELAC) que busca generar alternativas económicas en Latinoamérica, distintas a la institucionalidad imperialista.
2. El proceso revolucionario cubano, condenamos el bloqueo y la estrategia de promoción de migrantes que se produce como política y estrategia de los Estados Unidos.
3. Los acuerdos de paz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) y el actual gobierno de ese país.
Acordamos:
1. Realizar esfuerzos unitarios para fortalecer el conocimiento y el debate permanente entre partidos comunistas y obreros, especialmente entre las juventudes y mujeres comunistas.
2. Reunirnos nuevamente en 2017 para seguir articulando esfuerzos de lucha por el socialismo.

Ciudad de Guatemala, 30 de enero de 2016

*Nota: 1) En el referido encuentro por primera vez participa el Partido Comunista de El Salvador (PCS) con una delegacion de su CP; de igual forma por pimera vez participó el Partido Comunista de Mexico (PCM); 2) la definicion del número de encuentros toma como parametro que el primero ellos se realozó en El Salvador en el marco del congreso de refundacion de nuestro Partido; no obstante, el congreso no tuvo caracter de encuentro regional a pesar de que se elaboró una declaracion conjunta del PCM, PCS y PGT.