Homenaje PCS

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El capitalismo mata
 
Julia Evelyn Martínez    
                  
El pasado 4  de abril, Dimitris Christulas, un farmacéutico griego jubilado de 77 años, decidió quitarse la vida en la plaza Syntagma de Atenas,  a pocos metros del  Parlamento del país considerado “la cuna de la democracia”.
Dimitris Christulas, estaba enfermo de cáncer y sobrevivía con  una pensión que fue recortada por el gobierno en un 20 por ciento y que le impedía finalizar el mes sin ayuda de parientes o amistades, relegados a una situación parecida o peor que la suya. Debido a los recortes en el presupuesto público de salud, Dimitris Christulas tampoco tenía acceso al tratamiento y a los medicamentos para atender sus problemas de salud, y estaba en tal sentido,  condenado a morir sin recibir la ayuda médica que proporcionan las sociedades capitalistas a quienes pueden pagar por ella.
En su bolsillo encontraron una nota con el siguiente mensaje: “"El Gobierno ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría) no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún día las armas y colgarán boca abajo a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussollini en 1945".
La muerte de Dimitris Christulas ha generado  una nueva ola de protestas y de indignación en Grecia, en tanto se ha convertido en una nueva  víctima que  se suma a los denominados “daños colaterales” que está generando el programa de ajuste estructural  suscrito entre el gobierno griego y la TROIKA (FMI, Comisión Europea y Banco Europeo), y  que fue ratificado por el Parlamento el pasado 13 de febrero. Este programa se basa en una reducción del gasto público por valor de 3,300 millones de euros, que incluye la  disminución de  de los niveles salariales y las pensiones, privatización de empresas estatales, eliminación de subsidios a tarifas y servicios públicos  y la supresión de prestaciones sociales, lo que ha implicado un aumento en  el desempleo y el subempleo  y la consiguiente  caída de los niveles de ingreso, de consumo y de vida en general.
Las últimas cifras disponibles sobre las condiciones de vida en Grecia indican que la tasa general  de desempleo es de 20,9% mientras  que la tasa de desempleo juvenil alcanza el 48%.El número de personas sin casa ha aumentado en un 25% en los últimos tres años y  el 27% de la población se encuentra bajo el umbral de la pobreza y/o de la exclusión. Solo en los primeros tres meses de 2012, se han suicidado 149 personas, principalmente por razones asociadas a dificultades económicas.
Mientras tanto, gracias al sacrificio de las vidas del pueblo griego, el gobierno ha recibido una “ayuda financiera” de la TROIKA por valor de 130,000 millones de euros en concepto de créditos reembolsables,   que le permitirá abonar al pago de sus  deudas  con los bancos privados alemanes y franceses. Literalmente, la  ganancia de estos  bancos privados se está financiando con la vida del pueblo griego.
El capitalismo en la fase de la globalización neoliberal se ha convertido en una especie de religión sangrienta, que tiene a  la ganancia como su dios principal y a los organismos  financieros globales como los  sumos sacerdotes .Este dios para reproducirse y crecer exige sacrificios humanos que se multiplican a medida que los gobiernos y los Estados pierden su capacidad de  tutelar los derechos humanos de sus ciudadanos y ciudadanas.
Como toda religión, el capitalismo también tiene una promesa de paraíso o de felicidad después del sacrificio.  Un día después del suicidio de Dimitris Christulas,  el primer ministro de Grecia, Lukás Papadimos,  pidió  a sus compatriotas renovar su fe en el capitalismo al hacer un llamado   “a quienes no ven la luz al final del túnel,  se les puede decir que con una firme aplicación del programa económico y con ulteriores medidas en un año y medio, a partir de hoy, Grecia entrará en la senda del crecimiento". En otras palabras, el mensaje de Padimos se puede interpretar como “sufrir hoy las pruebas que nos pone el capitalismo, para gozar mañana las delicias que nos promete”.
Pero las muertes que ocasiona el capitalismo no se limitan a provocar el suicidio de personas que pierden toda esperanza de que las cosas puedan mejorar en el futuro sino que trasciende a las miles de muertes que ocasionan de forma directa e indirecta las empresas capitalistas en busca de la maximización de las ganancias privadas. 
¿Cuántas personas morirán este año a consecuencia  del alza en el precio de los alimentos que está  generando la codicia de  los fondos de inversión (como el de Golmand Sachs)  que se dedican a la especulación en el mercado de los precios a futuro de los alimentos? ¿Cuántos niños y cuantas niñas morirán este año de VIH  porque las compañías farmacéuticas como Bayer, Pfizer y Novartis niegan a los gobiernos de los países del tercer mundo la posibilidad de usar sus patentes para producir retrovirales genéricos  de bajo costo para que puedan ser  entregados  gratuitamente a quienes los necesitan para no morir? ¿Cuántos ciudadanos y ciudadanas de la República del  Congo deberán morir este año en las minas de Coltán para que las cinco mayores empresas productoras de teléfonos móviles (Nokia, Samsumg, LG, RIM y Apple) tengan asegurado el abastecimiento de esta materia prima  que les permite en conjunto vender más de 1,000  millones de teléfonos anuales y obtener ganancias de hasta el 50% por unidad vendida?. ¿Cuántas personas morirán este año a consecuencia de una guerra o de una invasión militar, para que las 100 mayores empresas productoras de armamento (Lockheed Martin, BAE Systems, Boeing, Northrop Grumman , General Dynamics y otras  ) puedan mantener sus niveles de ventas al menos al mismo nivel de 2010, año en el cual estas ventas ascendieron a más de $400 billones? ¿Cuántos  personas morirán en Estados Unidos este año como resultado de una herida de bala provocada por una pistola o una escopeta vendida en alguna de las 1,300 tiendas de Walmart que comercializan  libremente armas y municiones en los Estados Unidos? ¿Cuántos jóvenes enfermarán y/o morirán de enfermedades bronco respiratorias y/o de cáncer de pulmón este año a causa de  la adicción al tabaco que es promovida por las tres mayores  compañías tabacaleras del mundo (Philip Morris, British American Tobacco y Japan Tobacco ) mediante una agresiva estrategia publicitaria que se enfoca principalmente en los segmentos más jóvenes de la población ante la indiferencia y/o complicidad de los gobiernos?.
El capitalismo no solo mata  para extraer recursos naturales,  para disminuir sus costos y/o para realizar su producción;  también mata cuando logra  que las personas, en especial las más oprimidas y empobrecidas,  estén dispuestas a hacer cualquier cosa, a  realizar cualquier sacrificio, para disfrutar de las promesas del paraíso prometido. Hace apenas unos días un periódico oficial del gobierno de China informaba del caso de Wang, un joven de 17 años que reside en   una de las provincias más pobres de ese país , que se encuentra al borde de la muerte a consecuencia de una falla renal en su único riñón, luego de que vendiera su otro  riñón,   a una red de traficantes de órganos humanos. Wang destino  los   22.000 yuanes de la venta de su riñón a  cumplir el sueño de su vida: comprarse  un iPad y un iPhone.
En nuestro medio seguramente muchos y muchas se resistirán a aceptar la veracidad de estos hechos y/o desconfiarán de estas noticias y tratarán de tranquilizarse repitiendo frases como “nuestro caso es diferente”, “debemos fortalecer las instituciones y las leyes para evitar que esto nos suceda” o bien,  “tenemos la oportunidad de unirnos en un gran acuerdo nacional para construir un capitalismo humano que genere bienestar y progreso para todos y todas”. Más de alguno o de alguna podría incluso decir “si no los proponemos podemos tomar lo mejor del capitalismo y desechar lo malo”.
Desafortunadamente para los que aún esperan  lograr un capitalismo con rostro humano, la realidad  (y no la teoría) se está encargando de demostrar la inviabilidad de este deseo.  El capitalismo es un sistema  basado en la codicia que para producir crecimiento en la riqueza y aumentos en la competitividad y  en la eficiencia, necesita que exista  mayor precariedad laboral, mayor  destrucción de la naturaleza, menos derechos humanos, más muertes. No es un problema de moral ni un problema de falta de responsabilidad social empresarial, es  sencillamente un problema de racionalidad económica.
Al final de un taller de formación en economía política feminista, una trabajadora de una maquila de la zona franca de San Marcos resumió de la siguiente manera el funcionamiento del sistema capitalista: “el problema del capitalismo es que funciona como  una lámpara de baterías, que para alumbrar necesita que funcionen el polo positivo y el polo negativo de las baterías, aunque nos guste lo bueno del capitalismo y no nos guste lo  malo,  tenemos que tener claro que (el capitalismo) no puede funcionar sin este polo negativo, no hay riqueza sin pobreza.” Ojalá pudiéramos tener en nuestro país y en el mundo la misma lucidez de esta mujer trabajadora. Es así de simple: el capitalismo  necesita de la muerte para vivir.


 Tomado de: Periódico MUR
 
JORGE HERNANDEZ PROTEGIDO POR CASA PRESIDENCIAL
Detenido en Guatemala transportando armamento de grueso calibre.

Porque callan los  Medios de Comunicación?

Documento de informe de detención

POLICIA NACIONAL CIVIL DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA
SR. CARLOS MENOCAL
MINISTRO DE GOBERNACION
PRESENTE:
En relación a la nota MDG-0673 enviada por su persona en donde solicita información sobre el desenlace del caso de la detención del señor JORGE CESAR HERNANDEZ MELENDEZ asesor del señor presidente de la Republica de El Salvador portador del documento DUI 02767660-2, respetuosamente le comunico que se siguió el procedimiento instruido por usted dándole el trato preferencial que usted recomendó por ser el mencionado ciudadano asesor del señor Presidente de El salvador y según consta en el documento presentado por el señor Hernández el cual posee nombre, firma y sello en original del señor Mauricio Funes Cartagena, presidente de El Salvador ,además presento carta de alto riesgo con nombre ,firma y sello original del señor comisionado de la PNC de El Salvador José Luis Tobar Prieto, así mismo el señor ciudadano salvadoreño JOSE OLIVERIO HERNANDEZ MELENDEZ hermano del señor asesor presidencial también detenido presento su identificación como técnico analista del organismo de inteligencia del Estado Salvadoreño que contiene nombre, firma y sello original del señor licenciado Mauricio Sandoval Avilés mostrando su carnet también de Jefe de inteligencia de la subdirección general de Aduanas que posee el nombre, sello y firma del licenciado Gustavo Villatoro Funes director de la dirección general de Aduanas del vecino país.
El documento de entrega del señor asesor presidencial, de su hermano y de sus once acompañantes estuvo a cargo del sargento de nuestra corporación SUBUYUC HERNANDEZ donde plasma que las personas, armas y vehículos propiedad de los ciudadanos salvadoreños detenidos fueron entregados en el puesto fronterizo de la Hachadura y recibidos por el sargento de la Policía Nacional Civil de El Salvador Jorge Alberto Martínez jefe de puesto de control de dicha frontera, esto está documentado en acta 41-PNC-05AGOSTO/2011 remitida a su digna autoridad el mismo día de la detención, en dicha acta también se menciona que se entregaron los vehículos siguientes: 1)camioneta marca Toyota ,land cruiser, año 2010 placas P- 26-136._2)camioneta Nissan Pathfinder, placas P-451-693, color verde._3)Pick up marca Toyota Hilux, año 2004 color café, placas P547-561.
También se entregaron las armas propiedad del asesor presidencial que se detallan a continuación: 1) fusil marca colt, tipo AR-15, modelo SP1 con matricula 151818732._2)fusil AR-15 modelo M-16 A1,marca colt matricula numero 141818731._3)pistola marca CZ-75 PC40No de registro A495360._4) pistola marca CZ 75P06 cal.40 matricula No.121818733._5) pistola marca FNBrowning 9mm registro No. 189854, todas las armas pertenecen según los documentos mostrados al señor JORGE CESAR HERNANDEZ MELENDEZ quien dijo haber cometido el ilícito de introducir sus armas por desconocer las leyes guatemaltecas.
No omito manifestar que se le dio el trato especial con el ánimo de mantener las relaciones armoniosas con el Gobierno de la república de El Salvador.
A las 10:horas del día 8 de agosto del año 2011 remito a usted el presente informe, para los efectos legales consiguientes.

Comunicado conjunto del 13º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros

El Socialismo es el futuro...

El 13o Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros tuvo lugar en Atenas 9-11 de diciembre de 2011 bajo el tema: “¡El socialismo es el futuro! La situación internacional y la experiencia de los comunistas 20 años después de la contrarrevolución en la URSS. Las tareas para el desarrollo de la lucha de clases en condiciones de crisis capitalista, de guerras imperialistas, de las actuales luchas populares y los levantamientos por los derechos obreros y populares, el fortalecimiento del internacionalismo proletario y el frente antiimperialista, por el derrocamiento del capitalismo y la construcción del Socialismo”.


En el Encuentro participaron representantes de 78 Partidos de 59 países. Un número de partidos que por razones ajenas a su control no lograron participar, han enviado sus mensajes por escrito. Saludamos, desde Atenas, las luchas populares crecientes que desatan un gran potencial emancipador contra el imperialismo, contra la explotación y la opresión capitalista, por los derechos sociales, laborales y de seguridad social de los trabajadores en todo el mundo.
El encuentro se llevó a cabo en condiciones críticas en que la crisis capitalista profunda y prolongada sigue prevaleciendo en la situación internacional, acompañada por la escalada de la agresividad del imperialismo que se ha expresado en las decisiones de la Cumbre de Lisboa para la nueva estrategia de la OTAN. Esta realidad confirma los análisis descritos en las declaraciones del 10º, 11º y 12º Encuentros Internacionales que tuvieron lugar en Brasil (Sao Paolo) en 2008, en India (Nuevo Delhi) en 2009 y en Sudáfrica (Tshwane) en 2010.
Se vuelve cada vez más evidente para millones de obreros que la crisis es una crisis del sistema. No se trata de fallas en el sistema sino es el propio sistema que es defectuoso, generando crisis regulares y periódicas. Es el resultado de la agudización de la contradicción básica del capitalismo entre el carácter social de la producción y la apropiación capitalista privada, y no de cualquier versión de la política de gestión del sistema o de cualquier aberración basada en la codicia de algunos banqueros u otros capitalistas o de la falta de mecanismos efectivos de regulación. Evidencia los límites históricos del capitalismo y la necesidad de fortalecer las luchas para rupturas antimonopolistas anticapitalistas, por el derrocamiento revolucionario del capitalismo.
En los EE.UU., Japón, la UE y en otras economías capitalistas se demuestran los callejones sin salida de las distintas versiones de la gestión burguesa. Por un lado la línea política restrictiva lleva a una recesión prolongada y profunda, y por otro, la política de gestión expansionista con grandes paquetes de ayuda estatales a los grupos monopólicos, al capital financiero, a los bancos, intensifica la inflación y conduce al crecimiento de la deuda pública. El capitalismo convierte las insolvencias empresariales en insolvencias soberanas. El capitalismo no tiene otra respuesta a la crisis más allá de la destrucción masiva de fuerzas productivas, recursos, despidos masivos, cierre de fábricas y el ataque global contra los derechos obreros y sindicales, los salarios, las pensiones, la seguridad social, la reducción de los ingresos del pueblo, el gran aumento del desempleo y de la pobreza.
Se está fortaleciendo la ofensiva contra el pueblo que se manifiesta con especial intensidad en ciertas regiones. La concentración y centralización del capital monopolista están intensificando el carácter reaccionario del poder económico y político. Las reestructuraciones capitalistas y las privatizaciones se están promoviendo con miras a la competitividad y la maximización de las ganancias del capital, garantizando una fuerza de trabajo más barata y regresión de décadas en términos de derechos sociales y laborales.
La intensidad de la crisis, su sincronización global, la perspectiva de una recuperación lenta, débil intensifican las dificultades de las fuerzas burguesas de gestionar la crisis, llevan a la agudización de las contradicciones interimperialistas y las rivalidades mientras que aumenta el riesgo de guerras imperialistas.
Los ataques contra los derechos democráticos y la soberanía se están intensificando en muchos países. Los sistemas políticos se han puesto más reaccionarios. El anticomunismo se está fortaleciendo. Las medidas contra la actividad de los partidos comunistas y obreros, contra las libertades sindicales, políticas y democráticas se están generalizando. Las clases dominantes desarrollan un intento multifacético para atrapar el descontento del pueblo a través de cambios en los sistemas políticos, a través de la utilización de una serie de ONG pro-imperialistas y otras organizaciones, a través de los intentos de canalizar el descontento del pueblo en movimientos con características supuestamente no políticas o incluso reaccionarias.
Saludamos las luchas y los levantamientos extensos de los pueblos y los trabajadores, por derechos democráticos, sociales y políticos contra los regímenes antipopulares en el Oriente Medio y en África del Norte, en concreto en Túnez y Egipto. A pesar de las contradicciones que pone de manifiesto la situación actual, constituye una experiencia significativa que el movimiento comunista debe estudiar y utilizar. Al mismo tiempo, condenamos enérgicamente la guerra imperialista de la OTAN y de la UE contra el pueblo libio y las amenazas e injerencias en los asuntos internos de Siria y de Irán así como de cualquier otro país. Consideramos que cualquier intervención extranjera contra Irán bajo cualquier pretexto ataca los intereses de los trabajadores iraníes y sus luchas por libertades democráticas, justicia social y derechos sociales.
Estos acontecimientos confirman la necesidad de fortalecimiento de los Partidos Comunistas y Obreros para desempeñar su papel histórico, fortalecer aún más la lucha de los trabajadores y del pueblo en defensa de sus derechos y aspiraciones, utilizar las contradicciones del sistema, las contradicciones interimperialistas para un derrocamiento a nivel de poder y economía, para la satisfacción de las necesidades del pueblo. Sin el papel dirigente de los partidos comunistas y obreros y de la clase de vanguardia, la clase obrera, los pueblos serán vulnerables a la confusión, la asimilación y la manipulación por las fuerzas políticas que representan a los monopolios, el capital financiero y el imperialismo.
Se están desarrollando realineamientos significativos en la correlación de fuerzas internacional. Está en curso el debilitamiento relativo de la posición de los EE.UU., el estancamiento general de la producción en las economías capitalistas más avanzadas y la emergencia de nuevas potencias económicas mundiales, especialmente China. La tendencia de aumento de las contradicciones se está fortaleciendo entre los centros imperialistas, y de ellos con las llamadas economías emergentes.
La agresividad imperialista se está intensificando. Ya hay varios lugares de tensión y guerras regionales y se están multiplicando: en Asia y África, en el Oriente Medio con la agresividad creciente de Israel en particular contra el pueblo palestino. Además se están aumentando las fuerzas neo-Nazis y xenófobas en Europa, las intervenciones multifacéticas, las amenazas y la ofensiva contra los movimientos populares y las fuerzas políticas progresistas en América Latina. La militarización se está reforzando. El riesgo de una conflagración general a nivel regional vuelve cada vez mayor. En este sentido es fundamental la expansión y el fortalecimiento del frente social y político antiimperialista y las luchas por la paz en la dirección de erradicar las causas de las guerras imperialistas.
Hay dos caminos de desarrollo:
- El camino capitalista, el camino de explotación de los pueblos que crea grandes peligros de guerras imperialistas, para los derechos obreros, populares y democráticos
- y el camino de la liberación con inmensas posibilidades para la promoción de los intereses de los trabajadores y de los pueblos, para el logro de la justicia social, de la soberanía popular, la paz y el progreso. El camino de las luchas obreras y populares, el camino del socialismo y del comunismo, que es históricamente necesario.
Gracias a la contribución decisiva de los comunistas y del movimiento sindical con orientación de clase, las luchas obreras en Europa y en todo el mundo se fortalecieron aún más. La agresividad imperialista todavía se enfrenta a la resistencia popular decidida en el Oriente Medio, Asia, África y América Latina. Este hecho junto con la experiencia acumulada hasta la fecha especialmente en América Latina, las luchas y los procesos que toman lugar, demuestran las posibilidades de resistencia, de la lucha de clases para que los pueblos den pasos hacia delante, ganen terreno infligiendo golpes al imperialismo cuando tienen como meta el derrocamiento de la barbarie imperialista.
Saludamos las luchas obreras y populares y subrayamos la necesidad de su mayor fortalecimiento. Las condiciones exigen la intensificación de la lucha de clases, de la lucha ideológica, política y de masas para impedir las medidas antipopulares y promover objetivos de lucha para la satisfacción de las necesidades populares contemporáneas, y requieren el contraataque obrero organizado para rupturas antimonopolistas y antiimperialistas, por el derrocamiento del capitalismo, poniendo un fin a la explotación del hombre por el hombre.
Hoy las condiciones están maduras para la construcción de amplias alianzas sociales antimonopolistas y antiimperialistas, capaces de derrotar la ofensiva y la agresión imperialista multifacética y luchar por el poder y promover profundos cambios radicales, revolucionarios. La unidad de la clase obrera, la organización y la orientación de clase del movimiento obrero son factores fundamentales para garantizar la construcción de alianzas sociales efectivas con el campesinado, las capas medias de la ciudad, el movimiento de las mujeres y de la juventud.
En esta lucha el papel de los partidos comunistas y obreros a nivel nacional, regional e internacional y el fortalecimiento de su cooperación son indispensables. La actividad conjunta y coordinada de los Partidos Comunistas y Obreros, de las organizaciones de juventudes comunistas y las organizaciones antiimperialistas en las que los comunistas tienen una contribución importante, constituye uno de los elementos más fiables para la expansión de la lucha antiimperialista y el fortalecimiento del frente antiimperialista.
La lucha ideológica del movimiento comunista es de importancia vital con el fin de defender y desarrollar el socialismo científico, afrontar el anticomunismo contemporáneo, confrontar la ideología burguesa, teorías anti-científicas y corrientes oportunistas que rechazan la lucha de clases, y combatir el papel de las fuerzas socialdemócratas que defienden e implementan políticas antipopulares y pro-imperialistas mediante el apoyo a la estrategia del capital y del imperialismo. La comprensión del carácter unificado de los deberes de la lucha por la emancipación social, nacional y de clase, para la promoción distintiva de la alternativa socialista, requiere el contraataque ideológico del movimiento comunista.
El derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo constituyen una necesidad imperativa para los pueblos. En vista de la crisis capitalista y sus consecuencias, la experiencia internacional y la práctica de la construcción socialista demuestran la superioridad del socialismo. Subrayamos nuestra solidaridad con los pueblos que luchan por el socialismo y están involucrados en la construcción del socialismo.
Sólo el socialismo puede crear las condiciones para la erradicación de las guerras, del desempleo, del hambre, de la miseria, del analfabetismo, de la incertidumbre de cientos de millones de personas, de la destrucción del medio ambiente. Sólo el socialismo crea las condiciones para un desarrollo de acuerdo con las necesidades contemporáneas de los trabajadores.
Trabajadores, campesinos, obreros en la ciudad y en el campo, mujeres y jóvenes, les llamamos a luchar junto con nosotros para poner un fin a esta barbarie capitalista. Hay esperanza, hay perspectiva. El futuro pertenece al Socialismo.

¡EL SOCIALISMO ES EL FUTURO!


Cuba: Datos sin lupa
30 datos que muestran la fortaleza de la Revolución cubana en vísperas de su 53 aniversario.


Como dijera el escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, cuando se trata de Cuba, los grandes medios de comunicación, “aplican una lupa inmensa que magnifica todo lo que allí ocurre cada vez que conviene a los intereses enemigos, llamando la atención sobre lo que pasa en la Revolución, mientras la lupa se distrae y no alcanza ver otras cosas importantes”.
Entre esas cosas importantes que no alcanza a ver la lupa inmensa, llamo la atención sobre 30 datos que muestran la fortaleza de la Revolución cubana en vísperas de su 53 aniversario.
  • 8 millones 913 mil 838 cubanos participaron en el debate del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, previo al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, registrándose una cifra superior a tres millones de intervenciones.
  • Un 68 % de los Lineamientos fueron reformulados luego del debate con el pueblo cubano.
  • 313 Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución fueron aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.
  • En la actualización del modelo económico cubano, hasta la actualidad, se han puesto en vigor 7 Decretos-Leyes del Consejo de Estado, 3 Decretos por parte del Consejo de Ministros, y 66 resoluciones e instrucciones de ministros y jefes de entidades nacionales.
  • Más de 800 millones de pesos destinará el Estado cubano al otorgamiento de subsidios a personas con bajos ingresos, como parte de la Ley de Presupuesto para 2012.
  • El gobierno cubano destinará 17 mil 347 millones 800 mil pesos a Educación, Salud y otras necesidades sociales en el presupuesto del año 2012.
  • En el presupuesto del 2012 se asignarán unos 400 millones de pesos a la protección a personas con situación financiera crítica -entre ellos discapacitados e impedidos y a los considerados disponibles en el proceso de reordenamiento laboral.
  • El Presupuesto del Estado termina el año con un déficit estimado de 3,8 % con relación al Producto Interno Bruto, cumpliendo el límite de déficit aprobado por la Asamblea Nacional en la Ley de Presupuesto 2011.
  • El Producto Interno Bruto crece en 2,7 por ciento en el año 2011.
  • Al cierre del 2011, la productividad de todos los ocupados en la economía, crece 2,8 %.
  • Más de 357 mil cubanos ejercen el trabajo por cuenta propia.
  • 33 medidas fueron aprobadas por el Consejo de Ministros y entraron en vigor el pasado septiembre para continuar flexibilizando el trabajo por cuenta propia.
  • Más de 2,5 millones de turistas arribaron a Cuba en el 2011.
  • Se produjeron unos 4 millones de toneladas de petróleo y gas en el presente año.
  • La tasa de Mortalidad infantil en Cuba se encuentra por debajo de 5 por cada mil nacidos vivos.
  • La esperanza de vida es de 78 años.
  • 186 países condenaron bloqueo genocida de Estados Unidos contra Cuba durante la Asamblea General de la ONU en octubre pasado.
  • Cuba obtuvo el segundo lugar en los Juegos Panamericanos de Guadalajara con 58 medallas de oro.
  • El Consejo de Estado de la República de Cuba acordó indultar a más de dos mil novecientos sancionados.
  • Cuba ocupa el lugar 51 entre todos los países, en el informe sobre desarrollo humano de la ONU,  con un desarrollo humano alto.
  • El 14 de diciembre se celebró el primer  aniversario de la primera red social digital de contenidos de Cuba, EcuRed, con cerca de 80 mil artículos enciclopédicos.
  • Más de 40 mil colaboradores cubanos cumplen  misión en más de 70 países.
  • Más de  3 millones de personas se han alfabetizado a partir del método cubano Yo Sí Puedo, tras ser aplicado en casi tres decenas de países de distintas partes del mundo.
  • Con el inicio del curso escolar 2011-2012, el pasado 5 de septiembre, abrieron sus puertas más de 60 universidades de la isla, con una matrícula de cerca de 500 mil alumnos.
Quien no consigue ver esto a través de la célebre lupa, es porque se aferra a su ceguera.

 QUE SIGNIFICA SER HOY COMUNISTA?

Hoy día hablar de comunismo no está muy "de moda"; es más, a cualquiera que se precie de defenderlo, el discurso dominante con mucha facilidad puede tildarlo de anacrónico, desfasado, dinosaurio de tiempos idos. Quizá, jugando con los versos de Rafael de León, podría decírsele: ¿comunismo? "¡Pamplinas! ¡Figuraciones que se inventan los chavales! Después la vida se impone: tanto tienes, tanto vales".

Aunque la caída del muro de Berlín –y con esa caída, la puesta entre paréntesis de los sueños de transformación del mundo– ha abierto una serie de interrogantes aún por responderse respecto al socialismo real, la pregunta que da título al presente escrito necesita hoy de imperiosas respuestas, quizá más imperiosas y urgentes que años atrás.


Desde el surgimiento del pensamiento anticapitalista en los albores de la gran industria europea, allá por el siglo XIX, e incluso después de la puesta en marcha de las primeras experiencias socialistas en el siglo XX, con la Rusia bolchevique, con la República Popular China, estaba bastante claro qué significaba ser comunista. Hoy, a inicios del siglo XXI, luego de toda el agua corrida bajo el puente, la pregunta tiene más vigencia que antes incluso.


Las verdades que inaugura el Manifiesto Comunista en 1848 siguen siendo válidas aún hoy; y sin duda, en tanto verdades universales, lo serán por siempre dado que develan estructuras de la naturaleza social misma: la explotación a partir de la apropiación del trabajo ajeno, la lucha de clases como motor de la historia, la violencia en tanto "partera de la historia", las revoluciones sociales como momento de superación de fases de desarrollo que signan el devenir humano. Todas estas verdades son expresión de un saber, por así decir, objetivo, neutro, científico en el sentido moderno de la palabra –los conceptos científicos no tienen color político–. Otra cosa es el llamado a la práctica que esas formulaciones teóricas posibilitan, es decir: la acción política; y para el caso, la revolución.


Dicho rápidamente: el comunismo como expresión teórica y como práctica política no ha muerto porque la realidad que le dio origen –la explotación de clase, las distintas formas de opresión de unos seres humanos sobre otros seres humanos (de clase, de género, étnica)– no ha desaparecido. En tanto persistan las inequidades y las diversas formas de explotación humana, el comunismo en tanto aspiración justiciera seguirá vigente.


Con la desaparición del campo socialista de Europa del Este hacia la década de los 90 del pasado siglo, la vorágine triunfalista del capitalismo ganador de la guerra fría arrastró al mundo a una suerte de aturdimiento intelectual, presentando el descrédito del comunismo como la demostración de su inviabilidad. Tan grande fue el golpe que, por algún momento, la prédica triunfal pareció ser verdadera: el comunismo no era posible. Y todos llegamos a creerlo.


Hoy, a más de quince años de esos acontecimientos, con una China que ha tomado caminos que, si bien no han derrumbado el comunismo al menos abre interrogantes sobre lo que el mismo significa, y con un talante planetario donde decirse de izquierda conlleva una carga casi despectiva, vale la pena –más bien: es imprescindible– plantearse la pregunta: ¿qué significa en la actualidad ser comunista?


Las injusticias, la explotación, la apropiación del trabajo ajeno, la lucha de clases, todo ello sigue siendo la esencia de las relaciones sociales. Es más: caída la experiencia soviética, el capitalismo ganador ha avasallado conquistas de los trabajadores conseguidas con sangre durante décadas de lucha, entronizando un modelo neoliberal que retrotrae peligrosamente la historia. Capitalismo triunfante, por otro lado, que se alza unilateral, insolente, con una potencia militar hegemónica –Estados Unidos de América– dispuesta a todo, con una posición provocativa que puede llevar al mundo a un holocausto nuclear, y que no ofrece –ni lo pretende, pero además, no podría lograrlo– soluciones reales a los problemas crónicos de la humanidad. Capitalismo triunfante sobre las primeras experiencias socialistas habidas pero que, pese a un descomunal desarrollo científico-técnico, no consigue remediar los males humanos de la pobreza, de la escasez, de la desprotección. Si todo esto continúa, –y tal como van las cosas, pareciera que tiende a aumentar– el comunismo, en tanto expresión de reacción ante tanta injusticia, lejos de desaparecer tiene más razón de ser que nunca.


Las vías de construcción de los primeros socialismos, por innumerables y complejas causas, quedaron dañadas. Pero de ningún modo ello autoriza a decir que las injusticias desaparecieron, y menos aún que las expresiones de búsqueda de mayor armonía y equidad social se hundieron igualmente.


Hoy por hoy, aunque el discurso hegemónico ha llevado los valores del capitalismo triunfal a un endiosamiento nunca antes visto en otros modelos sociales, la protesta de los excluidos sigue estando. Y pasados los primeros años del aturdimiento post guerra fría, vuelve a hacerse notar. Dicho así, entonces, el comunismo no ha desaparecido y está muy lejos de desaparecer, porque las injusticias continúan siendo la esencia cotidiana de la vida de los seres humanos. ¿Pero por qué este rechazo en decirnos claramente, con todas las letras, "comunistas"? ¿Pasó a ser el comunismo una "pamplina de chavales"?


Las injusticias y las protestas continúan. Aunque la voz triunfal del capitalismo se levantó sobre la emblemática caída del muro de Berlín proclamando que "la historia terminó", a cada paso la experiencia nos demuestra que ello no es así. Para prueba, ahí están los movimientos que recorren nuevamente Latinoamérica, protestas y reivindicaciones campesinas, la Revolución Bolivariana en Venezuela como propuesta de una integración continental alternativa a los tratados de "libre" comercio impuestos por Washington; ahí está la reacción de los pueblos europeos diciendo "no" a una constitución política ultraliberal centrada en el gran capital que intenta desconocer conquistas populares históricas y desmontar los estados de bienestar; ahí está la resistencia iraquí; ahí está el pueblo palestino alzándose contra el genocidio. Protestas éstas a las que debe sumársele un amplísimo abanico de fuerzas contestatarias, progresistas, propulsoras también de cambios sociales: ahí está la reivindicación del género femenino ganando espacio día a día; ahí están todas las luchas antirracistas a partir de las reivindicaciones étnicas; ahí está una conciencia ecológica que va ganando terreno en todo el mundo para ponerle freno a la voracidad consumista y a la depredación planetaria realizada en nombre del lucro privado; ahí está un sinnúmero de voces que se alzan contra diversas formas de discriminación y/o opresión –sexual, cultural, contra la guerra, por derechos específicos–. ¿Son comunistas todas estas expresiones?


Sin dudas nadie se atreve a llamarlas así hoy día. Lo cual nos lleva a las siguientes reflexiones: a) la prédica anticomunista que la humanidad vivió por años durante prácticamente todo el siglo XX ha tornado al comunismo un siniestro monstruo innombrable, y b) hay que redefinir, hoy por hoy, qué significa ser comunista.


Sobre la primera consideración no es necesario explayarnos demasiado; archisabido es que si un fantasma comenzaba a recorrer Europa a mediados del siglo XIX, el fantasma que recorrió el mundo con una fuerza inusitada durante el XX se encargó de satanizar con ribetes increíbles todo lo que sonara a "crítico", a "contestatario", haciendo del término comunismo sinónimo inmediato del mal, de terror, de fatalidad deplorable, diabólica y pérfida, presentificación en la Tierra del peor y más deleznable de los infiernos. La prédica, por cierto, dio resultado.


Pero más allá de esta consecuencia producto de una despiadada política desinformativa del capitalismo, ¿por qué hoy día es tan difícil reconocerse comunista?


Ello lleva a la otra consideración que mencionábamos: ¿se puede, efectivamente, seguir siendo comunista hoy día? Pero, ¿qué significa ser comunista?


El comunismo, en tanto formulación conceptual en buena medida recogido en esa brillante creación intelectual que fue su Manifiesto publicado por Marx y Engels a mediados del siglo XIX, se mueve en el ámbito de lo sociopolítico, sea como lectura crítica, sea como guía para la acción práctica. El meollo toral de todo su andamiaje pasa por la lucha de clases sociales, motor último de la historia humana. Si contra algo luchan los comunistas, buscando su superación justamente, es contra la injusticia social, contra la explotación del hombre por el hombre. En tal sentido, comunismo es sinónimo de "búsqueda de la igualdad". Siendo así, entonces, el comunismo no está muerto: la igualdad social entre los seres humanos sigue siendo una agenda pendiente. Por tanto, su búsqueda continúa siendo una aspiración comunista en el sentido más cabal del término. Otra cuestión –que no tocaremos acá– es el tipo de medios a utilizarse para la concreción de la tarea: guerra popular prolongada, lucha armada de una vanguardia, incidencia parlamentaria, elecciones presidenciales en el ámbito de la democracia representativa.


Seguramente por miedo, por efecto de la monumental propaganda anticomunista desplegada en décadas pasadas, por cuestionables experiencias que nos dejó el socialismo real, o por una sumatoria de todas estas causas, hoy día la tendencia no es usar el término "comunista"; por el contrario, quienes portaban ese nombre se lo han sacado de encima. La "moda" anda por otro lado.


Pero más allá de "modas", el estado de inequidad que dio nacimiento a un pensamiento comunista un siglo y medio atrás aún sigue vigente. Por tanto, con las adecuaciones del caso, sigue también vigente el instrumento forjado para enfrentarlo. A quienes seguimos creyendo que es necesario buscar un mundo más justo, más solidario, más equitativo, ¿nos da miedo llamarnos hoy comunistas? ¿Nos avergüenza el estalinismo, las "dictaduras del proletariado" que tuvieron lugar en el socialismo real? (más dictaduras que otra cosa). ¿Realmente logró mellarnos la propaganda capitalista con su inacabable cantinela anticomunista? ¿Ganamos algo cambiándonos el nombre? ¿Qué ganamos?


Sin dudas lo que propone el Manifiesto Comunista de 1848, aunque sigue siendo válido en su núcleo, necesita adecuaciones. Un siglo y medio no es poco, y muchas cosas, por diversos motivos, no fueron consideradas en aquel entonces. El comunismo se ocupó de la lucha de clases pero dejó fuera otras opresiones: no puso particular énfasis en la explotación del género masculino sobre el femenino ni consideró la temática de las discriminaciones étnicas. Por el contrario, incluso, peca de cierto eurocentrismo civilizatorio.


Tal como se dijo anteriormente, en la actualidad asistimos a un sinnúmero de fuerzas progresistas que, sin decirse comunistas, abren una crítica sobre los poderes constituidos, sobre el ejercicio de esos poderes, sobre las distintas formas de opresión vigentes. Fuerzas, en definitiva, que buscan también un mundo más justo, más solidario, más equitativo. Fuerzas que sin llamarse comunistas en sentido estricto, son definitivamente comunistas en su proyecto, en tanto entendemos que comunismo es la búsqueda de "otro mundo posible", ese mundo más justo, más solidario, más equitativo.


Y esto, elípticamente, contesta la pregunta inaugural: ser comunista –aunque hoy día asuste, incomode o fastidie el término, aunque esté "pasado de moda" llamarse así, aunque su uso fuerce un debate en torno a qué entender por revolución y cómo lograr la justicia–, ser comunista, entonces, no es una "pamplina", pasajera "figuración de chaval". Es luchar por un mundo más justo, más solidario, más equitativo. Esa lucha, por tanto, no se agota con una nueva organización económico-social, con una nueva relación de fuerzas en torno a las clases sociales; necesita también de cambios en la relación de poderes entre los géneros, en la consideración del otro distinto, en el respeto a la diversidad.


Creo que después del aturdimiento de la caída del muro –que provocó mucho ruido, sin dudas– ya va siendo hora de dos cosas: 1) quitarnos el miedo, el estigma de usar la palabra "comunismo", y 2) sobre la base de las lecciones aprendidas en el siglo XX, abrir un serio debate no sobre cómo nos designaremos (¿no nos gusta "comunista"?, ¿es mejor decirse "de izquierda"?, ¿queda más elegante "revolucionario"?, ¿y qué tal "luchadores por la justicia"?) sino sobre cómo lograr efectivamente ese mundo más justo, más solidario, más equitativo

MUAMMAR AL GADHAFI NO HA MUERTO
 “Es mejor morir de pie, que vivir de rodillas “El Che
“deben continuar resistiendo incluso si ya no pueden escucharme más”. Muammar Gadhafi...

Por: Partido Comunista de El Salvador PCS

Hemos observado las agencias internacionales de noticias de los imperialistas informar sobre la supuesta muerte del líder de la revolución Verde Muammar Al Gadhafi. Quienes con tanta alevosía e hipocresía repiten como una caja de resonancia asegurando su muerte.
Si la información es confirmada, diremos claramente: Gadafi no ha muerto, vive en cada  fusil que alza y se alzara contra los tiranos, contra los invasores imperialistas, contra los mercenenarios del CNT.
El pueblo Libio ha demostrado y ha decidido no caer en las garras de las jaurías imperialistas, quienes combativamente han decidido vencer o morir.
Estamos claros que esto solamente empieza, Libia es un Pueblo con dignidad y no desmayara jamás.
Caerá un hombre, pero jamás se detendrá el proceso revolucionario por una sociedad comunista en Libia. La resistencia  del pueblo Libio no cesara jamás contra los invasores.
El imperialismo yanqui junto con  los que se están robando el botín en Libia jamás podrán dominar este mundo.
Nuestros pueblos se están alzando por la conquista del poder, acercándose aceleradamente al  derrocamiento de los opresores, combatiendo al enemigo y castigando a los esbirros.
 VIVA LIBIA LIBRE     
VIVA LA RESITENCIA ARMADA 
VIVA MUAMMAR GADHAFI